El sueño zapatista


EZLN 4

EL SUEÑO ZAPATISTA. Nacimiento del EZLN

Se necesitaba gente muy decidida, muy preparada o muy determinada para poder instalarse en esa zona. Entonces es cuando ese  grupo decide instalarse en la Selva Lacandona. Entra y funda el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, en noviembre de 1983, en un campamento que paradójicamente se llamaba “La Pesadilla”…

Entramos a la selva, entramos a La Pesadilla. Realmente fue una pesadilla, sin ningún apoyo de los pueblos, sólo con este pequeño grupo politizado, que no llegaba ni a diez indígenas, sin ninguna posibilidad de apoyo de las comunidades. Y nuestra línea logística se alargaba, venía de la ciudad y se hacia subterránea hasta que llegaba a los campamentos. Era subterránea incluso en las comunidades, o sea, nosotros pasábamos por todos estos pueblos sin que nos vieran, de noche, escondidos. A veces nos perseguían porque decían que éramos roba vacas, o bandidos o brujos…

Nosotros vamos a aprender a vivir en la montaña, a aprender a pelear, y a esperar que algún día la revolución estalle en México. Ya desde entonces se planteaba que la revolución en México no sería patrimonio nuestro, sino que otros la iban a hacer y nosotros íbamos a ayudar…

Lo que más nos preocupaba era vivir en la montaña, sabíamos que si conseguíamos hacerla nuestra, esa sería el arma más poderosa, porque el medio ambiente te repelía y nosotros decíamos, ´pues igual le va a ocurrir a los soldados, éste es nuestro escudo, tenemos que aprender a vivir ahí ´. Entonces dedicábamos la mayor parte del tiempo a la sobrevivencia, y logramos sobrevivir durante largos periodos sin ningún tipo de suministro del exterior…fue una época muy solitaria porque nada nos decía, en términos de la realidad mundial y nacional, que íbamos a tener éxito o que valía la pena ese sacrificio; al revés, todo nos decía que íbamos al fracaso rotundo…

…A nivel nacional casi no teníamos noticias. Lo poco que sabíamos era lo que se filtraba en las noticias del extranjero, y era muy poco. Esto explica que el cardenismo pasa casi inadvertido por nosotros en la montaña, al igual que todos los sucesos que ocurrían a nivel nacional en los años 85-88. El fenómeno de insurgencia civil del cardenismo no lo valoramos y lo vimos como un fenómeno normal. Hasta muchos años después  supimos de qué envergadura había sido y que impacto había tenido en las conciencias…

Nos enteramos por la radio extranjera del terremoto de 1985, y que, según dicen, es una primera emergencia de la sociedad civil en México. Va uno de los compañeros, baja de la montaña a la ciudad para ver que pasó con los compañeros, si se les cayó la casa, si murieron o están bien.  Pero eso es todo. Fue hasta después, mucho después, que nos dimos cuenta de lo que ocurrió en 1985.

Éramos una guerrilla muy aislada tanto de su terreno nacional como de su terreno local, porque no teníamos contacto con las comunidades indígenas. En el plano mundial también se derrumba todo. Éramos el máximo ejemplo de la soledad, del aislamiento en todos los sentidos…

En ese entonces – estamos hablando del período 85-87- nosotros estamos aprendiendo. Nos damos cuenta de pronto de que hay una realidad para la que no estábamos preparados; descubrimos el mundo indígena, supimos que no era gente como cualquiera, que no nos estaban esperando, que no llegábamos a enseñarles todo lo que nos habíamos construido para cualquier sector.  Pensábamos que era lo mismo hablar con un proletariado, con un campesino, con un empleado o con un estudiante. Todos iban a entender la palabra de la revolución. Y nos encontramos con un mundo frente al cual no teníamos respuesta…

…Entonces esta organización, todavía dentro de la tradición marxista-leninista, se encuentra de repente con que hay una realidad que no puede explicar, dela que no puede dar cuenta, y con la que tiene que trabajar.

La virtud de esta organización esta en reconocer que no tenía respuesta y que debía aprender. Ésa es la primera derrota del EZLN, la más importante y la que lo marcará de ahí en adelante…

Y ahí se empieza a dar el proceso de transformación del EZLN, de un ejército de vanguardia revolucionaria a un ejército de las comunidades indígenas, un ejército que es parte  de un movimiento indígena de resistencia, dentro de otras formas de lucha. Nosotros no lo percibíamos así; para nosotros la lucha armada era la columna vertebral, el escalón más alto, etcétera… Creíamos en todos los lemas y lugares comunes que te puedas imaginar. Pero luego el EZLN, a la hora que se imbrica en las comunidades, pasa a ser un elemento más dentro de toda esa resistencia, se contamina y es subordinado a las comunidades. Las comunidades se lo apropian y lo hacen suyo, lo colocan bajo su férula.

Yo pienso que lo que permitió al EZLN sobrevivir y crecer fue aceptar esa derrota.

 

Fuente:   Extractos (seleccionados del volante autonomías y rebeldías #2  nov 2003) de la entrevista de Yvon LeBot al subcomandante Marcos, aparecida del libro Subcomandante Marcos, el sueño zapatista. Ed. Plaza y Janes, México 1997.

E Z L N  32 años de rebeldía

Enlaces relacionados:

 

 1. Las 7 etapas.

 2. Nosotros nacimos de la noche.

3. ¿ Cómo empezó todo ?

4. El primer alzamiento

5. Fuerzas de Liberación Nacional

6. La mística militante

7. El Despertador Mexicano