EZLN, 30 años de rebeldía. 6. La mística militante


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A TODOS LOS MILITANTES DE LAS

FUERZAS DE LIBERACIÓN NACIONAL *

Téngase presente que lo que esencialmente distingue a nuestros combatientes del enemigo, es la moral; ésta es no sólo nuestra íntima convicción de la necesidad de esta lucha, sino la disposición de entregar a ella todo, vida, bienes, comodidad, familia. Es nuestra primera obligación que de ese modo piensen siempre, sin alteraciones, todos los integrantes de las Fuerzas de Liberación Nacional.

Por ello, a los candidatos no se les debe aceptar si no tienen fija tal idea. Y si así no fuera, dejarlos como simples cooperadores; por tal motivo, al invitar a cualquier persona, no se le debe ocultar la gravedad del futuro compromiso, debe quedar claro su entrega total y sin reservas a esta empresa por encima de su situación económica, familiar, o de cualquier otro tipo. No se le debe ilusionar con la idea de un triunfo rápido o sin esfuerzo, ni con la promesa de impunidad o recompensas futuras, sean del tipo que fueren, sin exagerar nuestras condiciones para hacerlas parecer bonacibles o siempre mejorables, al contrario, que se entienda que habrá y hay problemas muy graves y periodos de retroceso inevitables, pero también que sólo con nuestros esfuerzos, nuestra capacidad para sobreponernos y asimilando las experiencias adquiridas, podremos vencer cualquier dificultad.

Nuestra segunda obligación es que todos los miembros de las FLN, mantengan esa idea, esa moral y que con sus hechos la reafirmen, y la hagan la razón de su existencia. Para ello debe mostrarse a todos los compañeros la labor rapaz, injusta y demagógica de todos los actos que el gobierno opresor realiza.

Ser objetivos en las comisiones encomendadas, tener siempre presente que la discreción es la mejor protección que poseemos y que practicarla es algo tan indipensable, que de ello depende nuestra existencia; ser discretos en todas partes, sin excepción, no hablar de más, ni hacer de más. No preguntar ni enterarse de nada que no concierna a la comisión asignada, ser puntuales y esmerarse en realizar el trabajo pedido, única medida de nuestra moral y disciplina y forma única también, de tener más comisiones y responsabilidades, única recompensa a la que podemos aspirar y única forma de acelerar la lucha y salir victoriosos en ella.

La disciplina es discreción y cumplimiento, y la fuente de nuestros errores es olvidarlo. Las labores pequeñas (recoger un donativo, enviar una carta, dar un informe, comprar hilo común, etc.) son los pasos que hacen correr a las FLN, son indispensables, forman la disciplina y sin ellas las acciones más riesgosas son imposibles de realizar.

Dada la imposibilidad de reunir a todos los compañeros, la inconveniencia de que se conozcan o se enteren de las comisiones de los demás, los períodos sin comisión específica, deben ser llenados con tres tareas permanentes:

Primera.- La forma más práctica de realizar las comisiones de la rama encomendada es reuniendo todos los datos sobre nuevas o antiguas posibilidades de desempeñarlas, medios de comunicación más adecuados a la comisión, formas más económicas de hacerlo (las posibilidades de las mejores técnicas utilizadas son ilimitadas en las ciudades y aprovecharlas es la forma más efectiva en que pueda contribuirse a la consolidación de la guerrilla).

Segunda.- La captación de nuevos candidatos.

Tercera.- Reunir información sobre el enemigo en el área de la comisión asignada, ir tras sus últimos pasos en esta materia.

De este modo podremos siempre ampliar la organización, cumplir mejor nuestro trabajo, y no ser sorprendidos jamás por los nuevos métodos o sistemas que la oligarquía emplea.

El desarrollo de la guerrilla está basado en gran parte en las posibilidades que el trabajo urbano aporte, al contribuir con más dinero, medicinas y equipo más apropiado, información veraz y de última hora, promoción de nuevos guerrilleros, más simpatizantes y más núcleos de población que no vean en ella a bandoleros o gente peligrosa, sino a sus aliados y defensores.

Aunque aparentemente pasivas, las labores de sostenimiento: Finanzas, Abastecimiento, Información, Propaganda, son indispensables y primarias a las labores más atractivas y arriesgadas de hostigamiento (sabotaje, ejecuciones), pues sin las primeras, la guerrilla puede desaparecer en ciertas circunstancias, no pudiendo vivir sin esa ayuda, y sí en cambio puede prescindir de todo tipo de hostigamiento y no mermar sus fuerzas.

El hostigamiento en las ciudades es el resultado de una larga militancia, de una disciplina forjada en las labores pasivas, es la señal de madurez de las EYOL. Pues sólo cuando éstas puedan brindar a sus miembros compañeros discretos, medios económicos y materiales apropiados, información precisa y seguridad en la retirada, pueden emprenderse.

Debemos insistir a nuestros compañeros que su participación en luchas abiertas, democráticas, no sólo es inútil, sino perjudicial, pues sus resultados son la vigilancia policiaca cuando no la cárcel o la muerte; que su asistencia a un mitin, protesta o reunión abierta, sólo los señala como presuntos enemigos del régimen, que su firma en un desplegado, volante o carta es, en manos del enemigo, sólo una prueba de delitos contra el Estado, que hablar a una multitud que vuelve a sus problemas personales, es “arar en el mar”, en resumen, que la lucha armada nos ha sido impuesta por una dictadura y no por nuestra voluntad, que aquélla reprimirá a sangre y fuego cualquier acto legal que amenace sus intereses, que es más provechoso un peso a la organización, porque representa una bala o una medicina (que es un día más de combate efectivo), que todas las protestas, manifestaciones, volantes o formas pacíficas de resistencia; que cinco minutos en el desempeño de una comisión o en captar a un candidato, nos acercan más a la victoria que una huelga de nueve meses perdida de antemano.

Que nuestra obligación es prepararnos para resistir los mayores embates del enemigo y no desahogar nuestra ira con palabras y actitudes inútiles que no impiden reprimirnos.

No se trata de manifestar nuestra inconformidad, sino apropiarnos de la ajena y tras un proceso de lucha constante, lenta, silenciosa, hacer que afloren en toda la población, para que con actos eficaces destruya las causas que la provocan.

En síntesis, tres actitudes viciosas debemos eliminar de los compañeros de las EYOL: El Democratismo (decidirlo todo), el Informismo (conocerlo todo) y el Exhibicionismo (participar en todo).

VIVIR POR LA PATRIA O MORIR POR LA LIBERTAD

Compañero Pedro

Por la Dirección de las Fuerzas de Liberación Nacional

Rep. de México.

 

* Primer comunicado confidencial  del año 1969  escrito  en la ciudad de Monterrey, Nuevo León. en la calle 15 de mayo, cerca del cruzamiento con la calle Diego de Montemayor, hoy Museo de Historia Mexicana.

Fuente: Fernando Yañez Muñoz, “Los orígenes de la mística militante: EZLN” en  Revista Rebeldia número 3, año 2003.

El artículo completo en el siguiente link:

http://revistarebeldia.org/revistas/numero03/14losorigenesdelamistica.pdf

 

El 17 de noviembre del año 1983 se fundó el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Han pasado 30 años y para recordar el origen y los inicios del EZLN, retomamos documentos, comunicados y testimonios contados en la voz de los zapatistas, que nos ayudan a develar parte de la historia de aquellos primeros años.

 EZLN, 30 años de rebeldía:

 1. Las 7 etapas. 

 2. Nosotros nacimos de la noche.

3. ¿ Cómo empezó todo ?

4. El primer alzamiento

5. Fuerzas de Liberación Nacional

6. La mística militante

7. El Despertador Mexicano

Enlaces relacionados:

Revista Contrahistorias. La otra mirada de Clío. No. 20 Historia del EZLN: Raíces de la Dignidad Rebelde.