SOMOS NOSOTRAS, mujeres y la sexta

Mujeres y la sexta.

En el año 2006  mujeres de diferentes formas de pensar, nos reunimos  con la intención de crear un sector de mujeres adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, cuyo objetivo era hablar de nuestras vivencias y luchas como mujeres, hablar de nuestra opresión del sistema capitalista, pero también de la opresión a la mujer.  Confluimos en un mismo espacio mujeres de diversos colectivos y organizaciones y también amas de casa, académicas, estudiantes, trabajadoras, desempleadas que acudimos al llamado de una convocatoria para crear un sector de mujeres de la otra campaña. Hablamos mujeres  anarquistas, libertarias,  lesbianas, simpatizantes zapatistas, todas de abajo y a la izquierda, todas en contra de la opresión del capitalismo, pero también y sobre todo, contra la opresión a la mujer.  Luego de varias reuniones y encerronas de mujeres, decidimos llamarnos sector mujeres  y la sexta, DF edomex,  y  creamos nuestro manifiesto de mujeres adherentes a la sexta Declaracion de la Selva Lacandona (ver más abajo) donde concluimos que uno de los ejes  primordiales en el Programa Nacional de Lucha y en una nueva Constituyente, debe ser el fin de la opresión a la mujer.

El 30 abril de 2006, el sector mujeres  y la sexta, DF edomex,  se reúne con el delegado cero, el subcomandante Marcos, en el encuentro con mujeres, en la Magdalena Contreras en el marco de la gira de la otra campaña.

Ahí, dijimos fuerte y claro: NO AL CAPITALISMO, NO AL PATRIARCADO y   dimos a conocer nuestro Manifiesto, donde convocábamos a un  Encuentro Nacional de Mujeres cuyo objetivo era hacer un diagnostico de nuestra situación y necesidades  específicas como mujeres, para proponer un Programa Especifico Nacional de lucha y de Organización de las mujeres y para construir un plan de Acción.

Invitamos  a las mujeres a combatir la opresión, a cuestionar el orden establecido, a la formación política anticapitalista y feminista como armas indispensables en esta lucha.

 

De ahí en adelante, seguimos en reuniones, talleres, encerronas, para hablar de nuestros problemas como mujeres,  del país, de la opresión, para seguir el recorrido de la otra campaña, y también, después del ataque  al pueblo de San Salvador Atenco por parte del gobierno estatal, y federal,   el 3 y 4 de mayo, de 2006, nuestra tarea fue denunciar, difundir y exigir justicia por los presos y presas, especialmente por  nuestras compañeras : Norma Aide Jimenez Osorio y Edith Rosales.

El abuso y tortura sexual en contra de las mujeres en el operativo Atenco, fue un duro golpe y mensaje de represión a la otra campaña,  y en especial, a  las mujeres.  Y sin embargo seguimos, con mas rabia y mas convencidas de seguir en esta lucha.

Actualmente, Mujeres y la sexta es un espacio, que ha continuado con el acompañamiento y visita a  las compañeras presas.  Mantenemos contacto con con Ma. De los Angeles Hernández  que se encuentra recluida en el penal de Tecpan de Galeana en Guerrero, junto con el profesor Máximo Mujica, y Santiago Nazario lezma; y Rosa López Díaz   recluida  en Chiapas junto con los solidarios de la Voz del Amate.  También continuamos con la difusión de denuncias y actividades de compañeros y compañeras de la otra campaña, pero también de la palabra y diferentes luchas de las mujeres contra su opresión,  por medio de jornadas de volante, foros, eventos,  correos electrónicos (yahoogrupos) blog de mujeres y la sexta,  y recientemente Facebook.

En febrero de esta año empezamos un recorrido a las 16 delegaciones del Distrito Federal con las JORNADAS DE DENUNCIA ITINERANTE DE LA REPRESIÓN Y DE LA VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES con el propósito de realizar una denuncia permanente sobre la represión, la violencia hacia la Mujer,  la situación de nuestras presas y presos, feminicidios, desparecidxs,  asesinadxs,  perseguidxs,  desplazadxs, detenciones arbitrarias, criminalizaciòn de la lucha social… A través de las siguientes acciones:  volanteo,   tendedero de fotos, voceo,    exposición de mantas,   boteo,  talleres,  difusiòn de la medicina tradicional alternativa,   tratamientos, etc…

Mujeres y la Sexta es integrante de la Red contra la Represión y por la Solidaridad

Compañera, te invitamos a unirte a esta lucha contra el capitalismo, contra el patriarcado, otro mundo es posible.

¡ NO AL CAPITALISMO !   

¡ NO AL PATRIARCADO !

¡ YA BASTA DE LA VIOLENCIA HACIA LA MUJER !

Con sororidad,

Mujeres y la sexta

Abajo y a la izquierda, con todo el corazón

 

Escribenos a: mujeresyla6a@yahoo.com.mx

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Manifiesto de mujeres adherentes a la sexta declaración de la selva lacandona.

México DF, mayo 2006

A la población en General:

Mujeres de diferentes formas de hacer, de pensar, pero todas de abajo y activas en la izquierda, nos hemos reunido con la intención de crear un sector de mujeres adherentes a la VI Declaración de la Selva Lacandona, cuyo objetivo es hablar, con nuestra propia voz de nuestras vivencias, de nuestra realidad, de nuestras necesidades específicas, de la forma en que venimos dando nuestras luchas y de cómo concebimos un programa Nacional de lucha y una nueva constituyente que establezcan, como uno de los ejes primordiales, la búsqueda del fin a la opresión a la mujer y que este principio ineludible llegue hasta las bases de todas las organizaciones de izquierda, hermanando así de una vez y definitivamente en todos los sectores la lucha contra esta forma de opresión. Así como nosotras nos hermanamos y trabajamos contra cualquier otra,

Lo que no y lo que sí.

Es necesario comenzar por denunciar que en el orden mundial hoy dominante, el mencionar a la categoría política mujeres, significa nombrar a un sector de la población cuya característica común es –al haber nacido con vulva, vagina y clítoris- el estar sujetas a modelos impuestos desde el poder patriarcal que nos obligan al servicio y a la sujeción.

NO HAGAS, NO DIGAS, NO VAYAS, NO PIENSES.

Nos vuelven ajenas a nosotras mismas con tal de que sirvamos al sistema ideológico, cultural y económico hoy existentes.  Esta enajenación ocurre cotidiana y sistemáticamente y desde ángulos diversos: desde la sutileza en que viste por ejemplo, de rosa, encajes y listones la maternidad, como una obligatoriedad social, hasta aquellos modelos irreales y designados por la visión del otro en donde somos las musas , las abnegadas, las caritativas, las putas, la modelo anoréxica del comercial o las santas.

Cualquier caricatura, menos sencillamente humanas. El estimulo a la competencia y falta de solidaridad entre nosotras desde pequeñas, desde concursar por quién es estéticamente más aceptable, quién la mas lista, quien la mas atenta, quien la mas… impidiendo la unión entre nosotras, desarticulándonos desde el principio como aliadas políticas. Aquellas que buscan romper estos modelos establecidos padecen desde la sanción social, el escarnio público, a formas de coerción devastadoras: violencia física, psicológica y de Estado.

A la opresión patriarcal ya expuesta, se suma la opresión impuesta desde el capitalismo. Sistema de producción al cual somos hoy las mujeres indispensables por ser no sólo la mano de obra mas barata y con menos acceso real a reivindicaciones y prestaciones laborales.

También por sostener la economía toda con el trabajo doméstico no asalariado y con la reproducción en nuestros hogares de los mismo valores y formas de vida impuestos por este sistema.  Además, de ser parte indispensable en el ejercicio de  continuidad de la mercantilización como consumidoras, pero también como producto de consumo. Desde exponer nuestros cuerpos y sexualidades como imágenes adquiribles en los puestos de revistas, como elemento decorativo o de atracción para la venta de otros productos hasta el negociar con nuestra tortura y muerte en los medios electrónicos, transmitida en video e internet. Otro gran negocio resultado del capitalismo salvaje, en donde las mujeres somos un productos de diversión, asesinato,  consumo y desechable.

La suma de la opresión desde el patriarcado y la opresión desde el capitalismo ha dado por resultado que las mujeres seamos el sector de la población con mayor índice de analfabetismo, muerte por causas prevenibles y con el menor acceso a los servicios de salud, educación básica y profesional, justicia, trabajo remunerado, defensa contra las distintas formas de violencia, vivienda digna, libre elección sobre el cuerpo, alimentación suficiente, libertad de expresión y de denuncia.

Factores todos que nos llevan a una realidad inocultable: hoy en México, y en el mundo, la pobreza es femenina.

Planteamos entonces que nuestra lucha particular y frontal es contra estos primos hermanos que cobijan  a los poderosos en lo ideológico y en lo económico. Decimos, Fuerte y claro: No al patriarcado, No al capitalismo.

Si a este panorama descrito, añadimos que la mayoría de nosotras somos morenas, mestizas o indígenas en un país profundamente racista, sometido al modelo del imperio anglosajón. Si planteamos que no todas somos heterosexuales, en un país de norma heterosexista: que algunas hablamos dialectos, que no todas entendemos de la misma forma la espiritualidad, ni la concepción religiosa, que nos atraen diferentes formas de manifestación cultural, que no todas concebimos de la misma forma el hacer político y que además de ser, adultas niñas o ancianas, somos obreras, campesinas, estudiantas, maestras, comerciantes, disidentas sexuales, indígenas, sexoservidoras, desempleadas y más y que en todas la luchas y en todos los frentes estamos las mujeres.  Entonces, también decimos: Sí a la lucha contra todas las formas de opresión.

Dos mitos

1. Denunciamos hoy en forma pública la falsedad de aquel discurso que plantea que las mujeres hemos alcanzado nuestra liberación.  Por el contrario las necesidades del capitalismo salvaje de mano de obra han sofisticado nuestra sujeción, sustentándose en el doble discurso patriarcal y moraloide:

-Mismo trabajo que el hombre por menos salario.

-Trabajo domestico no asalariado.

-Facilidades y estímulos en educación que especializa en labores de servicio a fin de convertirnos en secretarias, enfermeras, maestras, asistentes, edecanes. Trabajos dignos pero de origen injusto cuando hay escasos  hombres llevándolos a cabo, cuando se ven en el ideario público como labores subordinadas sin reconocimiento a su valor real y cuando las mujeres no tenemos igual acceso a otras opciones. Ingenierías o ciencias –Por ejemplo- por razones económico-sociales culturales y de prejuicio incluso dentro de las mismas instituciones educativas.

-Doble, triple o mayor jornada.

-Negación del derecho a elegir sobre nuestros cuerpos. Desde el tráfico sexual, negación del aborto libre y gratuito, pasando por la imposición a la decisión sobre el número de hijos que se desea tener, ignorancia del derecho al placer hasta la heterosexualidad obligatoria.

-Violencia sobre nuestra salud y servicio s de salud insuficientes.

-Sin libertad sexual, peso si con mercantilización de la sexualidad.

-Desinformación

-aturdimiento cultura.

-Y otras.

Reconocemos que si bien han ocurrido logros para las mujeres, en áreas diversas de lo público y de lo privado, estos no han sido gratuitos, si no que han costado las luchas y las vidas de muchas compañeras, y que todavía no es suficiente. Pues tres o cuatro mujeres en puestos de poder, cuotas políticas partidarias o discursos “sobre el género” son los paliativos que se dan a las luchas ya mencionadas, disfrazando servicios asistenciales como logros políticos y políticas  publicas. Pero ello no implica que las mujeres estemos en el poder o que estemos siendo atendidas en nuestras demandas. Menos aún para las que vivimos en los sectores más desprotegidos económicamente. El camino todavía es largo y  no hay que dejarse vendar los ojos.

II. Así como el capitalismo ha gastado cantidades incontables de propaganda y recursos denostando constantemente las propuestas revolucionarias socialistas, troskistas, anarcas, comunistas, por mencionar algunas.  Buscando infundir temor y rechazo en la población, fomentando la ignorancia, creando franca oposición e infiltrando detractores en las filas a fin de entorpecer los avances de estas propuestas.  Así se ha buscado desinformar sobre el termino Feminista. Pues le resulta sumamente peligrosa la unión entre los sectores que son, al mismo tiempo los pilares del estado de las cosas.  Así pues, el feminismo no es aquel mito impuesto desde el temor patriarcal a una reflexión que lo amenaza, en donde se difunde falsamente que se trata del odio hacia los hombres o del sueño de dominio de las mujeres.  Feminismo: es un cuestionamiento filosófico y político al orden existente en el mundo, cuestionamiento que atañe tanto a unas como a otros y que es tarea de todes.

Así pues, hablar de feminismo, de búsqueda de equidad, de reivindicaciones para las mujeres, de reflexión desde los hombres es hacer un planteamiento revolucionario que no amenaza a la izquierda, por el contrario, que hace mella en el ejercicio de los poderosos y por eso tiemblan. Un sistema de producción, económico, político distinto no haría diferencia para nosotras si nos siguiere dejando bajo el tapete y nuestras reivindicaciones para luego. No haría diferencia si a los hombres como categoría política les sigue compulsando a la violencia, a la dureza, si les sigue robando la ternura. Retomemos esta herramienta o arma, según la quieran ver, para la lucha antipatriarcal, que es una lucha de todos y todas.

Hacia el Plan Nacional de Lucha.

Es desde esta mirada consciente de nuestra clase y de nuestro género y en rebeldía con la realidad que aqueja a todes, que establecemos:

  1. La necesidad de crear estrategias de combate a las carencias básicas de la población: educación, Vivienda, salud integral, comida, vestido, trabajo, justicia, dignidad. Todo ello a partir del fin a la injusta distribución de la riqueza y del fin a la sobre explotación de los recursos de la naturaleza.

Estrategias con perspectiva feminista, con planteamiento de acciones afirmativas, a fin de permitir el acceso a todos y a todas a la satisfacción de tales necesidades, combatiendo así, y buscando erradicar definitivamente la inequidad entre los géneros.

II.  También, encontramos la necesidad de crear espacios de reflexión para hombres y de espacios de reflexión para mujeres en donde, de forma autónoma y horizontal se trabaje en la deconstrucción y construcción de opciones distintas a lo que hoy entendemos por género. Invitando de forma respetuosa y amorosa a los compañeros de lucha a realizar una revisión exhaustiva de lo que hoy se entiende por masculinidad, noción impuesta como forma de sujeción, igualmente desde el capitalismo y desde el patriarcado a fin de desmitificarla y ya desnuda de su presunta condición de privilegio, establecer la forma  que enajena a los hombre, obligándoles a la rudeza, al papel del proveedor-agresor y de cómo les impide construirse en lo político y en lo privado como seres libres.

III. Invitamos alas mujeres todas:

a)     A combatir la opresión, en todas sus formas.

b)    A cuestionar el orden ya establecido en general y en sus sectores de acción política, laborales, privado, comunidades y de la vida cotidiana; en lo particular, Preguntándose si existe una perspectiva garante de equidad y de no ser así, buscarla, exigirla, incidir.

c)     A la formación política anticapitalista  y feminista, como armas indispensables para esta lucha.

IV. Establecemos como primer paso en la construcción de nuestra propuesta, a fin de vincularla con el resto de las demandas de otros sectores a establecer en un Programa Nacional de Lucha clasista y feminista, llevar a cabo el Encuentro Nacional de mujeres en donde:

A)    Se retomará un diagnostico más amplio y profundo de la situación del sector.

B)    A partir de la discusión, se plantearán las necesidades específicas, según los ejes temáticos básicos:  educación, vivienda, salud sexual, psíquica e integral, comida, vestido, trabajo, justicia, feminismo, globalización y neoliberalismo, maternidad, violencia y otras.

C)    Se propondrá un Programa Específico Nacional de Lucha y de Organización de las Mujeres.

D)   Se construirá  un Plan de Acción.

V. Nos congratulamos por la oportunidad histórica que representa la convocatoria desde la SDSL y el sueño combativo de retomar las conciencias  colectivas, hermanar las luchas en forma solidaria y de aprendizaje,  reconocernos todos y todas, de construir.

Gracias a todas y a todos los adherentes a la Sexta.

Gracias por estar.

La otra campaña va !

Atte,

Las mujeres abajo y a la izquierda,

Con todo el corazón.