PATRICIA ROMERO HERNÁNDEZ, PRESA POLÍTICA

Patricia Romero Hernández fue detenida el 3 de mayo de 2006 durante el violento desalojo de floristas en Texcoco que desató la persecución contra el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra. Patricia fue detenida junto con su padre, Raúl Romero, su hijo Aladí Romero y Rosalba Castillo. Está presa desde entonces en el Centro de Readaptación Social Santiaguito de Almoloya de Juárez. Se le acusa de secuestro equiparado.

Exigimos su libertad inmediata.

GLORIA ARENAS AGIS, PRESA POLÍTICA

Gloria Arenas Agis fue detenida el 22 de octubre de 1999, tres días después que su marido Jacobo Silva Nogales. Desde entonces, ambos han estado presos y se les ha negado el derecho a comunicarse. Jacobo está recluido en el Penal de Alta Seguridad de Almoloya de Juárez y Gloria en el Penal de Chiconautla. Ninguno de los dos tiene contacto con su hija Leonor y ambos fueron torturados y sentenciados a cinco décadas de cárcel. Sus detenciones fueron totalmente arbitrarias.

Después de estudiar la carrera de técnica agropecuaria, Gloria trabajó en Veracruz en defensa de las comunidades campesinas que estaban siendo explotadas y agredidas por caciques y por taladores. Gloria es firmante de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, es integrante de la Otra Campaña y participa en el Sector Mujeres y la Sexta DF-Edomex. Tras los muros de la prisión ha escrito poemas y ha pintado muchos cuadros.

Exigimos su libertad inmediata.

NORMA AIDÉ JIMÉNEZ OSORIO, PRESA POLÍTICA

Norma Aidé Jiménez Osorio fue detenida el 4 de mayo de 2006 durante la brutal represión que sufrieron nuestros compañeros y compañeras de la Otra Campaña y del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra en San Salvador Atenco. Norma es estudiante de artes plásticas, firmante de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, activista de la Brigada Estudiantil Libertaria y Socialista e integrante del Sector Mujeres y la Sexta DF-Edomex, en el que participaba con entusiasmo desde su fundación en marzo de 2006.

Según su propio testimonio, Norma fue detenida mientras tomaba fotografías para la revista Cuadernos Feministas. A lo largo del día fue golpeada y violada por elementos de la Policía Federal Preventiva. Tiene 24 años y no ha dejado de luchar por los derechos de las mujeres desde el Centro de Readaptación Social Santiaguito de Almoloya de Juárez, donde se encuentra presa. Ahí ha elaborado muchas pinturas y poemas.

Exigimos su libertad inmediata.

GEORGINA EDITH ROSALES GUTIÉRREZ, PRESA POLÍTICA

Georgina Edith Rosales Gutiérrez fue detenida el 4 de mayo de 2006 en San Salvador Atenco sin orden de aprehensión ni de cateo. Edith es trabajadora del Instituto Mexicano del Seguro Social, integrante del sindicato (SNTSS), firmante de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y forma parte del Sector Mujeres y la Sexta DF-Edomex. Edith participó activamente en todas las actividades de la Otra Campaña donde, junto con sus compañeras del IMSS, impulsó la realización de un Encuentro Nacional de Mujeres Trabajadoras.

Edith está presa en el Centro de Readaptación Social Santiaguito de Almoloya de Juárez, Estado de México. En su testimonio sobre los hechos del 4 de mayo, Edith acusó a la Policía Federal Preventiva, a la policía estatal, a la municipal y a los granaderos de una serie de violaciones a los derechos humanos que permanecen impunes. A continuación reproducimos un fragmento de una carta escrita por ella.

 

“Soy Edith Rosales Gutiérrez, les escribo desde el penal de Santiaguito, Almoloya de Juárez, donde me tienen presa desde el día 4 de mayo del 2006, por haber acudido a San Salvador Atenco a una comisión voluntaria de salud promovida por la sección XXXV del Sindicato del Seguro Social, donde cumpliendo con mi deber como ser humano y laboral fui detenida con lujo de violencia, golpeándome, amenazándome de muerte e insultándome, tapándome la boca.

Fui trasladada a una camioneta donde me quitaron los zapatos y todas mis pertenencias, me bajaron el pantalón e intentaron violarme, no pudieron cometer tal atrocidad puesto que en ese momento llegaron más detenidos, aún así no pude salvarme del manoseo en genitales y senos.

Apilaron a los detenidos encima de mí y nos trasladaron a un camión donde nos siguieron golpeando, insultado y amenazando y apilándonos a las que llegábamos encima de mucha gente que tenían en el suelo del camión, con gente ensangrentada, y cuando el camión empezó a caminar se escuchó cómo seleccionaban a dos mujeres para llevarlas al asiento del frente donde se empezó a escuchar cómo abusaban de ellas con ofensas y burlas, a los demás, los policías pasaban pisándonos y golpeándonos al mismo tiempo y nos amenazaban si alzábamos la cabeza o decíamos algo.

Al llegar al penal nos bajaron otra vez a golpes, metiéndonos por un pasillo donde nos iban azotando la cabeza y seguían golpeándonos en todo el cuerpo.

Ya en el interior del penal no nos permitieron comunicarnos con nuestros familiares o abogados hasta el siguiente día, no quisieron decirnos por qué nos habían detenido sino hasta el día 10 de mayo en la noche que nos dictaron auto de formal prisión. No tuvimos asistencia médica adecuada, solamente 2 paracetamol con todo y que necesitábamos radiografías de las contusiones en la cabeza y cuerpo; al detenernos no nos presentaron orden de aprehensión y sí golpes y tortura como respuesta, por lo que violaron mis garantías individuales.”

(Testimonio de Edith Rosales desde prisión)

Exigimos su libertad inmediata.

SUELLEN GABRIELA CUEVAS JARAMILLO, PRESA POLÍTICA

Suellen Gabriela Cuevas Jaramillo tiene 19 años, es estudiante y está presa en en el Centro de Readaptación Social Santiaguito de Almoloya de Juárez, Estado de México. Se le acusa de Secuestro Equiparado y ataque a las vías generales de comunicación. Fue detenida salvajemente el 4 de mayo de 2006 en San Salvador Atenco. Según su testimonio, Suellen y su compañero fueron arrastrados de una casa cerca de la Casa de Cultura por la Policía Federal Preventiva y la policía del Estado de México. No hubo orden de aprehensión ni orden de cateo. Los policías le robaron su cámara fotográfica, su teléfono celular, su grabadora de sonido, sus libros y varios rollos de fotografía.

En sus palabras, los hechos ocurrieron así:

“Se nos golpea, nos arrestan y nos acuestan. Se nos pide el nombre y dirección a golpes de costillas, toletazos en la cabeza, fuera de casa nos arrodillan y nos sacan video y fotografías.

Se nos llama “pinches chismosos, hijos de puta” y nos amenazan de muerte a gritos e insultos, me suben la playera para agachar y tapar mi rostro. Así comienzan a pellizcarme mis senos e intentan tocar mis glúteos y me rasguñan al hacerme calzón chino. Intentan meter sus manos por dentro del pantalón hacia mi vagina, no los dejo. Abren mis piernas y me patean la vagina y la cabeza, espalda con el tolete. Luego nos suben a un camión y nos enciman unos sobre otros. A mí me dejan hasta abajo, donde me dejan caer muchísimas personas y me dejan sin aire. No podía respirar además que mientras nos aventaban, nos golpeaban. Así duramos de quince a veinte minutos aproximadamente. Ya estaba medio ida cuando me gritan y a jalones me sientan, desabrochan el pantalón y desabrochan a jalones mi sostén, jalan mis senos, los lamen y pellizcan, introducen su mano en mi entrepierna y introducen sus dedos, algunos pocos pues no dejaba de moverme, me ponen en cuclillas hacia el asiento. El viaje dura tres o cuatro horas. Durante éste nos contaron muchas veces y nos dan macanazos y a mí todo el camino me llevan con los calzones abajo y al pasar me pellizcan. Al llegar nos pasan en fila india y golpean horrible.”

Suellen es integrante de la Otra Campaña y firmante de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona.

Exigimos su libertad inmediata.

ISABEL ALMARAZ MATÍAS, PRESA POLÍTICA

Isabel Almaraz Matías, mujer indígena zapoteca de la región Loxicha, ha estado recluida en el penal de Ixcotel, Oaxaca, durante casi cinco años sin que se le haya dictado sentencia. Isabel fue detenida en 2002 en Santa Cruz Xoxocotlán y tiene dos hijas pequeñas. Hace un año, Isabel envió a la Otra Campaña la siguiente carta, que habla por sí misma:

 

“Mi nombre es Isabel Almaraz Matías, recluida en este reclusorio de Ixcotel, Centro Oaxaca; a tres años con ocho meses de estar privada de mi libertad injustamente, las autoridades me acusan una infinidad de delitos de fuero común, delitos que nunca cometí.

Como ya es de su conocimiento de mi detención, aprovecho esta jornada de “la otra campaña” por la libertad de los presos políticos que inicia en este día 15 de marzo del actual, para dar a conocer las injusticias que sigo siendo objeto por las autoridades estatales.

Fui detenida el 25 de junio del 2002, en esta ciudad de Oaxaca. Unos días antes de mi detención salí del pueblo de San Agustín Loxicha, pueblo marginado y olvidado, donde no hay médico y mucho menos especialista, mi madre casi moribunda, esto me obligó salir de mi pueblo natal, en busca de un médico especialista que atendiera a mi madre. Ya estando aquí en la ciudad interné a mi madre en el Hospital Civil. Luché hasta lo imposible para salvar a mi mamá de la enfermedad, pero desgraciadamente la suerte no me ayudó; la muerte arranca mi ser más querido de mi lado estando con este dolor y tristeza la injusticia se apodera de mi persona solo por ser de Loxicha, donde las autoridades judiciales estatales me acusan de secuestro y una supuesta relación con el grupo armado EPR delitos y señalamientos que son totalmente falsos.

Desde mi detención dejé a mis dos hijas, en ese año la primera tenía 4 años y la segunda 1 y 6 meses, quedando estas dos niñas en el completo abandono, solo por la nefasta política del gobierno estatal. Actualmente llevo 3 años con ocho meses privada de mi libertad, sin embargo las autoridades no han mostrado voluntad política para atender y resolver el problema, a pesar de lo que ellos han violado gravemente mis derechos como mujer, pero eso sí en sus discursos se jactan y eslogan, que su principal meta de trabajo es la atención de los grupos indígenas, y son unos juaristas, una gran mentira de nuestros gobernantes.

Como mujer indígena no puedo quedar cruzados los brazos; desde este lugar elevo mi voz. Tengo la libertad y derecho de luchar por mi libertad que tanto añoro. Las autoridades han reprimido a los indígenas de la región loxicha; pero creo que cuando conciente estoy de no haber cometido los delitos que me acusan, esto me da fuerza para seguir luchando por mi libertad.

Exijo al gobierno del estado un alto a la guerra sucia en contra de los indígenas de la región loxicha, libertad inmediata para los presos políticos y de conciencia que se encuentran en diferentes cárceles del país.

A las organizaciones democráticas del país que me apoyen para seguir luchando por mi libertad, espero que hagan suyo el problema que estoy viviendo, ya que esta misiva está abierta para todas las personas de buena voluntad. He de agradecer por atender y escuchar mis palabras, gracias.”

 

(Testimonio de Isabel Almaraz)

Exigimos su libertad inmediata.

MAGDALENA GARCÍA DURÁN, PRESA POLÍTICA

Magdalena García Durán, mujer indígena mazahua, es una activa integrante de la Otra Campaña. Tiene 48 años y está presa en el Centro de Readaptación Social Santiaguito de Almoloya de Juárez desde el 4 de mayo de 2006. Se le acusa de secuestro equiparado.

 

Enseguida reproducimos parte del testimonio de doña Magdalena sobre la brutalidad policiaca que vivió en San Salvador Atenco:

“Al llegar a la camioneta lo primero que hizo el granadero me jaló las cadenas con fuerza, se dió la vuelta y otro me bajó, agachándome la cabeza, cubriéndomela con un gabán y los otros granaderos me daban patadas, caminamos una gran distancia, llegamos a una camioneta pick up y me arrojaron como costal sobre las demás que venían, no caí bien por lo que me dieron de toletazos, sentía que me ahogaba por que nos encimaban a mucha gente que subían y pesaban mucho. La camioneta se tardó un buen rato ahí y después arrancó hacia un camión, al llegar al camión nuevamente me sometieron con la cabeza agachada para subirme al camión, me gritaban, me insultaban, me apresuraban, querían que caminara encima de los que ya estaban encimados pero como no podía hacerlos, dos granaderos me empezaron a jalar mis trenzas, me empezaban a preguntar mi edad y me insultaron diciéndome que ya estaba ‘pinche vieja para andar en este desmadre’, que iban a matar como perro y me amenazaban con cortarme la cabeza, muchas veces me repitieron eso, me arrastraban de mis trenzas encima de toda la gente hasta llevarme hasta la puerta trasera del camión. Me di cuenta que había muchos heridos y ensangrentados pero terrible pidiendo que se quitaran gente de encima porque sentían que se iban a morir.”

(Testimonio de Magdalena García Durán)

Exigimos su libertad inmediata.